Claves para entender y mejorar la Productividad (II – Ejemplo)

booksNueva entrada sobre las claves de la productividad con unos sencillos ejemplos que muestran diferentes interpretaciones de este concepto. Continúa una serie de artículos que comenzó con el primero dedicado a la medición, y que te aconsejo leer previamente si no lo has hecho, pulsando aquí.

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Vamos a imaginar que queremos comprar un libro y dudamos entre dos de ellos, en un par de casos diferentes, aplicando conceptos que expliqué en la entrada anterior. Se entiende que las páginas de los libros a comparar son del mismo tamaño y tipo de letra, mismos materiales físicos, que tratan sobre temas similares de nuestro interés, incluso de la misma editorial, y que no conocemos a los autores ni hemos leído nada suyo previamente.

Primer Caso

Tenemos un libro de 100 páginas y otro de 200, y sabemos que ambos escritores han dedicado un año a escribirlo. Como la editorial paga por tiempo dedicado y aplica el mismo margen comercial a las mismas temáticas, resulta que ambos libros tienen el mismo precio de venta.

Cierto, es un ejemplo bastante artificial, porque como compradores nos va a interesar el precio y no el tiempo dedicado. Pero sí que es normal que en ciertos contextos, quizás no el de los libros o el consumo, el precio sea proporcional al tiempo dedicado.

Volviendo a los libros, y según lo que comenté en la entrada anterior, podemos decir que quien ha escrito las 200 páginas es el doble de productivo que quien ha escrito 100, puesto que ha sido dos veces más veloz, sin incrementar el precio.

Segundo Caso

Ahora nos imaginamos que ambos libros son de 100 páginas, pero que el segundo cuesta la mitad que el primero. Además no sabemos el tiempo que han dedicado sus autores para escribirlo.

Si pensamos que el precio va en función del tiempo dedicado, llegamos a la conclusión de que el segundo escritor es dos veces más veloz que el otro, y por lo tanto es análogo al primer caso. Como compradores hay una diferencia, no obstante, y es que en el primer caso nos vamos a gastar lo mismo independientemente de la elección, mientras que ahora podemos elegir lo que nos gastamos. Hay uno “caro” y otro “barato“.

Otra posibilidad del caso actual, no basada en el tiempo dedicado, es que el segundo escritor cobre menos, quizás la editorial tiene un margen menor o ha hecho una rebaja, etc. Desde la perspectiva del comprador esto no es relevante, como dije, lo que importa es lo de caro o barato.

¿Cuál compramos?

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Nos gustaría probarlo antes de comprar, pero normalmente no se puede
 

Atendiendo a la productividad que hemos visto hasta ahora, en ambos casos el segundo es la mejor elección. O bien tiene más páginas por el mismo coste, o bien es más barato con las mismas páginas. Lo que subyace es que el precio de venta de la página  siempre es la mitad en el segundo caso, y posiblemente también lo es el precio de coste.

La pregunta crucial es saber si como compradores estos criterios de productividad comparada tienen o no mucha relevancia para la decisión. No soy un especialista en marketing ni en finanzas, y estaría bien que alguien comentara al respecto. Me aventuro a decir que no es decisiva, pero algo hay de lo que se dice en castellano, que personalmente no me convence mucho: “Caballo grande, ande o no ande”. Sí que lo puede ser en casos extremos, un libro de 20 euros con 40 páginas por decir algo, pero cuando nos movemos con valores medios ya no parece tan claro. Creo que influye más el presupuesto o la expectativa previa del tamaño del libro, esto es más bien intuición que ciencia. Y creo que hay algo más que todavía no se ha tenido en cuenta:

Lo mencioné en la primera entrada, y son estos conceptos de calidad o valor. ¿No miramos normalmente alguna reseña del libro o del autor antes de decidirnos? ¿No leeremos alguna página al azar si podemos? ¿Le preguntaremos a un amigo si lo ha leído? ¿Volveremos a comprar otro libro del mismo autor si el primero nos defrauda? ¿Asumimos que el aspecto físico del libro es indicador de su calidad?

Quizás el libro no sea un buen ejemplo de esto porque en términos absolutos su precio es reducido, pero podemos pensar en adquirir un coche o una casa. ¿Precio por metro cuadrado? Sí para descartar casos extremos o si nuestro presupuesto es muy ajustado, pero pasado un filtro no muy estricto ya aparecen otros factores más críticos, y posiblemente más difíciles de medir. En la siguiente entrada abordaré el enfoque de la productividad desde el punto de vista del valor y la calidad, y no exclusivamente de la velocidad en un sentido físico. Si te ha gustado el tema, no te lo pierdas, y mejor coméntanos tu opinión.

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Una respuesta a Claves para entender y mejorar la Productividad (II – Ejemplo)

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